El uso de los muñecos “anatómicamente correctos” en la educación sexual
La sexualidad es una expresión fundamental de la identidad de un ser humano y sin embargo con frecuencia es un terreno árido de transitar.
En el caso específico de los niños, generalmente es un tema tabú y del que no se habla por considerárselo inapropiado o “sucio”. Mucho más complicado aún es abordar esta temática en los casos de abuso infantil, por la dificultad que los chicos tienen para expresarse sobre un tema no solamente traumático sino sobre el que no han sido educados todavía.
Esta problemática, que se da tanto en familias humildes como de clase alta, requiere un abordaje serio y comprometido, esto es establecer un puente de comunicación real y sencillo con los niños en lo que refiere a sus preguntas e inquietudes sobre sexualidad, así como también la transmisión de mensajes de autoprotección y amor propio.
Cuando la curiosidad es respondida con la verdad completa -aunque gradual- utilizando no solo las palabras sino todos los sentidos; manos, vista, percepción, sensaciones agradables, es más fácilmente interiorizada por la mente infantil y el niño puede comprender que su cuerpo es importante y merece ser amado y protegido.
La conexión sensorial
El primer lenguaje que tenemos es visual y sobre todo en el caso de los niños la posibilidad de conectarse a este nivel permite el paso a la posterior expresión discursiva. A través del juego por ejemplo, seres humanos y animales nos relacionamos desde las etapas más tempranas. La actividad lúdica permite la representación de situaciones y la búsqueda de alternativas a problemáticas que de otra manera serían muy complejas o imposibles de abordar y es una estrategia básica para el desarrollo del proceso de socialización del niño. Jugar es una necesidad, un impulso vital que pretende explorar el mundo, aprehenderlo.
Más vale prevenir…
Es fundamental educar a los niños sobre la importancia de la autoestima. Hablarles sobre sexualidad y revalorizar permanentemente el cuidado e importancia del cuerpo, hacerlos conscientes de su derecho a la privacidad, enseñarles la diferencia entre las caricias “buenas” y caricias “malas”. Explicarles el derecho a explorar su propio cuerpo y la importancia de aprender a decir “NO”.
Para la educación sexual en escuelas, en el hogar y en casos de experiencias de abuso, existen los muñecos anatómicamente correctos (anatomically correct dolls, como se los conoce en inglés). Se trata de muñecos de trapo elaborados a mano que representan el cuerpo humano de manera realista (con genitales, vello en el pubis y las axilas, pezones, ano), es decir, sin ocultar ninguna parte anatómica. De esta manera, el niño aprende cómo es el cuerpo de su sexo y el opuesto mediante el juego con muñecos que representan a los miembros de la familia: los bebés, los niños, las niñas, los padres, los abuelos y los adolescentes.
Estos muñecos fueron creados como resultado del trabajo y la investigación de psicólogos, educadores sexuales, terapeutas de juego, educadores de puericultura, entrevistadores forenses y fiscales y constituyen una herramienta pedagógica valiosa para padres, educadores, profesionales especializados en educación sexual y abuso infantil.
Mediante su uso, el niño puede aprender sobre:
- La gestación y el nacimiento;
- La llegada de un nuevo hermano;
- El amor fraternal;
- Las relaciones entre padres e hijos/ roles familiares;
- Las ventajas de la lactancia materna;
- Rivalidades entre hermanos;
- Prevención del abuso y la violencia sexual.
Este tipo de herramientas es útil para abordar con especial delicadeza y originalidad un tema que es parte de la formación integral del ser humano: la sexualidad, principalmente en las primeras etapas del desarrollo, momento en el que se sientan las bases para un crecimiento sexual sano y placentero.
Para leer más sobre muñecas anatómicas, ingresar en www.amamantafamily.com (en inglés).
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